
El Presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, Mons. Claudio Maria Celli, explicó que el Papa Benedicto XVI aceptó de buena gana tener un canal en Youtube, porque "vale la pena correr los riesgos" que esto implica con tal de anunciar a Cristo y su Evangelio y así hacerlo llegar a las jóvenes generaciones.